Enfermedades urinarias y venéreas en perros

Los problemas para orinar pueden ser un signo de enfermedades urinarias en perros. En estos casos, consulte inmediatamente a un veterinario, ya que solo un profesional podrá hacer un diagnóstico preciso para librar rápidamente a su perro de este problema.

Además, las anomalías del tracto urinario pueden ser la manifestación de enfermedades resultantes de un mayor consumo de agua.

Luego pueden provocar poliuria, es decir, micción excesiva. Algunos ejemplos son enfermedades renales o diabetes.

Este artículo se centra únicamente en dos trastornos comunes del tracto urinario.

Sin embargo, los síntomas en esta parte del cuerpo también se pueden atribuir al estrés, tumores, enfermedades de la próstata o de la médula ósea o defectos de nacimiento.

Formación de cálculos renales («cálculos renales»)

Una enfermedad común del tracto urinario se llama «cálculos renales». Estos son pequeños cristales en la orina que irritan las membranas mucosas y pueden agruparse, formando grandes cálculos renales.

La irritación de las mucosas conduce a infecciones recurrentes de la vejiga. Estos pueden ir acompañados de los siguientes síntomas:

  • Necesidad constante de orinar.
  • Dolor al orinar.
  • Pérdida frecuente de pequeñas cantidades de orina.
  • Cambios en el olor y / o color de la orina (sangre en la orina).

Si su perro presenta estos síntomas, llévelo al veterinario de inmediato. Por un lado, es una enfermedad muy dolorosa.

Por otro lado, existe el riesgo de que los cálculos renales obstruyan el flujo de orina. Estos casos pueden volverse fatales rápidamente. En resumen, cuanto antes se trate a su perro, mejor será el pronóstico.

Trastornos urinarios en perros: incontinencia

La pérdida ocasional de algunas gotas de orina suele pasar desapercibida. Sin embargo, como el perro tiene cada vez menos control sobre la vejiga, el problema es muy real.

Los perros esterilizados y mayores, cuyo esfínter está debilitado, son los más afectados. El exceso de peso también puede contribuir a la incontinencia. Además, los perros grandes son más propensos a la incontinencia que los pequeños.

Sin embargo, las causas de la incontinencia pueden ser enfermedades internas. Por esta razón, es tan importante consultar a un veterinario ante los primeros signos.

Recuerde, los perros tienen un excelente sentido del olfato y, al igual que los animales limpios, encuentran charcos de orina imprevistos tan horribles como sus dueños. Así, cuando encuentre restos de orina, nunca castigue al perro.

Como regla general, el veterinario podrá ayudar. La ingesta diaria de comprimidos promueve la capacidad de contraer el esfínter, lo que mejora los síntomas.

Incluso en casos de incontinencia por inflamación de la vejiga, el veterinario puede tener una solución rápida.

La incontinencia también puede ser causada por hernias de disco, tumores u osteoartritis espinal.

Por otro lado, la incontinencia provocada por motivos psicológicos, como la inseguridad, suele afectar a perros muy jóvenes o ansiosos.

Si estos animales están físicamente sanos, la ansiedad se puede contrarrestar con un entrenamiento específico.

Enfermedades venéreas (órganos sexuales) en perros

Hay varias causas de problemas de salud en los órganos sexuales de los órganos. Una vez detectado, consulte a un veterinario.

A continuación se muestra un resumen de las principales enfermedades de los genitales, que también pueden verse afectados por tumores.

Enfermedades venéreas contagiosas

Las infecciones bacterianas pueden provocar síntomas en la zona genital de nuestros perros. Entre las bacterias más comunes se encuentran E. coli , Staphylococcus y Streptococcus.

Estos provocan una inflamación inespecífica. Los síntomas generales incluyen fatiga, pérdida de apetito y dolor en la zona afectada, como los testículos.

La brucelosis canina es una de las enfermedades bacterianas que se especializa en el tracto genital. Esta enfermedad contagiosa es bastante común en el Reino Unido, el sur de Francia, Rumania y Hungría.

Se manifiesta en varones a través de orquitis y epididimitis y en hembras a través de abortos, endometritis e infertilidad.

Especialmente durante el apareamiento, se puede transmitir el tumor venéreo transmisible, un sarcoma que conduce a la formación de tumores en las membranas.

Esta enfermedad se presenta principalmente en países del sur y en perras con un sistema inmunológico debilitado. Luego, las células cancerosas penetran en las membranas de la vagina y desarrollan úlceras en cuestión de semanas.

Los perros también pueden sufrir de herpesvirus canino. Desafortunadamente, los perros adultos rara vez muestran síntomas, pero pueden transmitir el virus a los perros.

De hecho, el herpesvirus canino es la principal causa de muerte en cachorros hasta por tres semanas. La tasa de mortalidad de los perros infectados de esta edad es casi del 100%.

Malformaciones congénitas

Los defectos de nacimiento también pueden provocar problemas en el área genital. Tomemos el ejemplo de la criptorquía: ausencia de ambos testículos del escroto en animales de unos dos meses de edad.

Estos todavía se encuentran en la región abdominal o en el canal inguinal.

Hay casos raros en los que la terapia hormonal es útil y solo hasta los seis meses de edad.

A partir de entonces, el canal inguinal es demasiado pequeño y solo se debe considerar el tratamiento quirúrgico. La criptorquía es una razón para excluir al animal de la creación.

En algunos machos, la abertura del prepucio es demasiado pequeña, lo que impide que se salga el pene. Además de las dificultades durante el apareamiento, la fimosis también puede manifestarse durante la micción.

De hecho, los animales afectados no pueden orinar «rápido». Por lo general, la constricción del prepucio es congénita. Sin embargo, en raras ocasiones, puede deberse a lesiones y cicatrices posteriores en perros adultos.

El veterinario puede remediar la situación con una operación quirúrgica menor.

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