Doguillo, Carlino, Pug o Bulldog Holandés

Multum in parvo – la famosa expresión latina, que se traduce como “muy poco”, describe perfectamente a los perros Pug, también conocidos como Doguillos, Carlinos o Bulldogs Holandeses. El cuerpo es pequeño, ¡pero hay “mucho perro” por descubrir! Con su incomparable encanto y humor, acompañado de inteligencia y mucha personalidad, la presencia de un Pug en nuestras vidas es sinónimo de alegría y entretenimiento.

Características del Doguillo o Carlino

El Pug está incluido en el grupo de payasos del mundo de los perros. Pero que cualquiera que piense que esta raza se reduce a su expresión cómica, con arrugas profundas, hocico achatado y grandes ojos negros, sea conquistado también por su extraordinario sentido del humor. Inventa, cada día, nuevos chistes para hacer reír a los dueños.

Se trata de perros increíblemente juguetones y, a pesar del pequeño tamaño de sus patas, son muy ágiles. Aunque no lo parezca, son perros aptos para carreras de obstáculos, juegos de habilidad e incluso son excelentes compañeros para paseos cortos en bicicleta. Al mismo tiempo, el Pug también disfruta del silencio.

Duermen mucho y les gusta roncar acurrucados, en su cama, en el sofá o en el regazo del dueño. Es esta dualidad lo que hace que el Pug sea tan interesante: si en un momento parecen tener toda la calma del mundo, en el siguiente, tan pronto como algo llama su atención, están profundamente enérgicos y animados, paseando por la casa y moviendo la cola vigorosamente, entusiasmado con la novedad.

Son perros muy sociables y les encanta conocer gente y otros animales; pero el dueño de su corazón es, precisamente, su dueño: te sigue a todas partes y se revela como un compañero increíblemente fiel. Sin embargo, si el dueño tiene un comportamiento que desaprueba, si, por ejemplo, no presta suficiente atención, el Pug muestra su terquedad y aunque, molesto, finge ignorar a su dueño, no puede resistir su risa.

¡Y todo vuelve a ser como era! No ladra ni es una raza agresiva. Su benevolencia puede hacerle subestimar la actitud de otros perros y ponerle en peligro. Por otro lado, intimidado es algo que el Pug nunca siente – ¿es porque sabe que la Federación Cinológica Internacional (FCI) lo pone en el grupo de los molosoides, siendo, por tanto, pariente del Dogo?

Doguillo - Pug

Apariencia del Pug

No tienes que esforzarte demasiado para darte cuenta de que el Pug es mucho más de lo que parece: multum in parvo (mucho en poco). El cuerpo de estos perros es extremadamente compacto, acompañado de músculos fuertes y firmes. Tienen la espalda recta y su masa corporal no debe confundirse con el sobrepeso. Según los estándares de razas de la FCI, el peso ideal de un Pug es de entre 6,3 y 8,1 kg. Y aunque la FCI no da indicaciones precisas sobre la altura, no debe superar los 35 cm.

Comparada con el tamaño del cuerpo, la cabeza del Pug es bastante grande. También son característicos sus dientes cortos y su nariz negra y plana con fosas nasales muy grandes y abiertas. La nariz aplanada y las arrugas gruesas que la rodean son dos características que fueron eliminadas de los estándares de la FCI en 2010.

De hecho, la presencia de demasiadas arrugas en el puente nasal es actualmente punible en algunos países. Las funciones de la nariz y los ojos no deben verse afectadas por la profundidad de las arrugas. Los ojos grandes, redondos y oscuros se miran con una expresión amable y un poco preocupada; en cuanto a estos, según las nuevas directrices de la FCI de 2010, no deberían destacarse.

Las orejas pequeñas del Pug deben caer hacia adelante y la punta de las orejas debe estar cerca de la cabeza. Además de estas llamadas «orejas de botón», una tipología preferida por los estándares de la FCI, también se permiten las orejas en forma de rosa, dobladas hacia atrás.

El pelaje liso, corto y brillante es monocromático y se puede encontrar, según las pautas de la raza, en cuatro tonalidades diferentes: negro, gris plateado, melocotón y leonado (claro). El color base contrasta con la zona de la cabeza, la máscara, las manchas de la frente y las pecas de las mejillas, estas zonas deben ser lo más uniformes y negras posible.

Además de las tonalidades aprobadas por la FCI, existen otras variantes, practicadas por creadores no profesionales. En casos raros, los perros Pug están disponibles en marrón, sable, merle e incluso perros manchados, por supuesto, estos perros no se consideran perros de raza pura.

Doguillo - Pug

 

Historia del Carlino o Bulldog Holandés

Según los criterios de la FCI, los Pug son considerados una raza de perros inglesa, pero sus raíces se remontan a China, lugar donde estos animales se crían desde hace más de 2000 años. Están incluidos en el grupo de molosoides.

En la época del imperio chino, tener un Pug era un privilegio enorme, ya que estos eran considerados “perros imperiales” y solo el emperador podía tenerlos y tocarlos. No es de extrañar que los Pug hayan disfrutado de una vida lujosa. No pocas veces, los Pugs estaban protegidos por guardaespaldas.

Los perros de esta raza solo fueron criados por miembros de otras clases si no eran aptos para la cría. Aun así, los compradores se vieron obligados a gastar una suma considerable para adquirir el perro imperial. Con la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, el Pug llegó a los Países Bajos alrededor de 1500.

A partir de ese momento, estos encantadores perros conquistaron innumerables casas nobles europeas y se convirtieron en populares «perros de salón» para las damas ricas de la corte.

Sin embargo, con la industrialización y el declive de las casas nobles, los Pug fueron olvidados. Es gracias a los criadores británicos que esta raza no se ha quedado del todo en el camino. Hacia 1900, en el Reino Unido, el Pug regresó con gran fuerza y ​​rápidamente su popularidad triunfó en todo el mundo.

Aunque se han establecido algunas malas prácticas a lo largo de los años, además de diferentes pautas con respecto a la cría de estos animales, los Pugs continúan siendo perezosos, aburridos y glotones, y su popularidad permanece.

Creación y salud del Carlino o Pug

El interés por la raza es bastante alto en la actualidad, por lo que ahora, como en la época del Imperio, para tener un Pug es necesario “abrir los hilos del saco”. El precio a pagar a un criador profesional varía entre 500 y 600 euros. Por regla general el dinero está bien invertido, ya que de un criador registrado y confiable obtendrás un animal fuerte y sano, pudiendo disfrutar de tu compañía durante muchos años y sin preocuparte por costosos viajes al veterinario.

Debes tener en cuenta que, para los criadores responsables, la salud y el bienestar de sus perros es su prioridad y la cantidad a pagar por un perro solo cubre parte de los gastos que ya han tenido. De acuerdo a las necesidades de la especie, el análisis preciso del pedigrí antes de la cría, las vacunas y los reconocimientos médicos, una nutrición de primera calidad tanto para el perro como para los cachorros, además de facilitar el sano desarrollo del perro, constituyen sumas elevadas para los criadores.

Los casos de “dinero fácil” solo se aplican en detrimento de la calidad de vida de los animales, es decir, perros que no han pasado los reconocimientos médicos y cuyo pedigrí no es posible acreditar. Por el bien de los animales, evite comprar un Pug a precio de ganga a toda costa. Si no quieres o no tienes la posibilidad económica de realizar tal inversión, la alternativa es adoptar un Pug de un refugio o perrera y darle la comodidad de un nuevo hogar.

A pesar de toda la energía y el esfuerzo invertido por los criadores de esta raza para el desarrollo de perros sanos y robustos, lo cierto es que el Pug sigue luchando contra algunas enfermedades específicas de la raza. Muchos de estos problemas de salud se deben a la cría excesiva del Pug, dada su extrema popularidad, especialmente su nariz aplanada y arrugas profundas.

Como resultado de este “ideal de belleza”, algunos representantes de la raza todavía luchan hoy con problemas respiratorios debido a su hocico corto y canales respiratorios limitados. Los famosos ronquidos del Pug dan como resultado un paladar blando. E incluso los ojos, que hasta hace poco deberían haber sido prominentes, a menudo se ven afectados por inflamación y úlceras corneales.

Los esfuerzos de los criadores en los últimos años, además del cambio en los patrones de reproducción en 2010, nos hacen creer que el número de estas enfermedades tenderá a disminuir.

 

Doguillo - Pug

Alimentación del Doguillo o Carlino

La salud del Pug no está solo en manos de los criadores. Como propietario, tiene la responsabilidad de brindarle a su compañero de cuatro patas el cuidado adecuado y una dieta saludable. Siguiendo estas pautas, muchos problemas de salud se pueden prevenir o, al menos, detectar de manera oportuna.

La alimentación tiene, desde este punto de vista, un papel fundamental. La receta no es difícil: carne en cantidades generosas, algunas verduras, un pequeño porcentaje de cereales y el rechazo del azúcar aseguran que su mascota ingiera todas las vitaminas y nutrientes necesarios. Una dieta equilibrada también significa que el animal no tiene sobrepeso, ya que, con una nutrición inadecuada, el Pug se vuelve obeso rápidamente.

Los alimentos deben dividirse en tres comidas pequeñas al día, que siempre deben realizarse a las mismas horas. Así, se acostumbrará a los horarios y tendrá apetito. Para evitar problemas estomacales, la comida debe ofrecerse a temperatura ambiente. Después de cada comida, déle tiempo al animal para digerir y descansar. Las caminatas y otras actividades en la naturaleza tendrán que esperar.

Higiene y cuidado del Pug o Bulldog Holandés

Por supuesto, la comida no es suficiente para prevenir enfermedades; también se necesitan otros cuidados. Dado que los Pugs naturalmente tienen mucho cabello, deben cepillarse con frecuencia. Los ojos y oídos deben inspeccionarse y limpiarse de vez en cuando. Las arrugas de la cara y la cabeza también deben limpiarse y secarse.

El resto del cuidado con el Pug es muy simple. Estos pequeños necesitan poco espacio y poco ejercicio. Duermen mucho, no tienen instintos de caza y son fáciles de educar, gracias a su temperamento leal y orientado al ser humano.

En cualquier caso, debes pasar un tiempo jugando con el, animándolo a moverse; esta es la única forma de evitar que tu Pug se vuelva inerte y desinteresado. Una rutina diaria activa, con paseos y pequeños juegos, también juega un papel importante en la prevención de la obesidad. Con la motivación adecuada, tu Pug se puede convertir en un perro alegre y juguetón. Y al final, tendrán derecho a una gratificante siesta en el regazo del propietario.

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